Especiales | conduciendo | 06/06/2013 | Compartir

Autos y Cine, una dupla taquillera

Diferentes ejemplares de marcas como BMW, Ford, Dodge, Chevrolet, RAM, Alfa Romeo y Ferrari, entre otras, forman parte, y hasta son responsables, del éxito de la pantalla grande.

En más de un siglo de largometrajes, los actores sin duda fueron los protagonistas y el eje central de la mayoría de las historias contadas en el cine; sin embargo, la pasión y el encantamiento que generan en el público los automóviles llevó a los directores y guionistas a incluir, y hasta protagonizar, muchas de sus películas.

Tal es así, que en varias ocasiones se ubican en la misma escala de reconocimiento los prestigiosos actores y los vehículos que utilizaron, como el Batimóvil de Batman, el De Lorean de Volver al Futuro, el General Lee de Los Dukes de Hazzard, el Match 5 de Meteoro, el Troncomóvil de los Picapiedras y la Máquina del Misterio de Scooby-Doo, entre otros.

De hecho, hay películas enteras que basan su argumento en la “vida” de los autos. Este es el caso de Cars, un dibujo animado que cuenta la historia del Rayo McQueen, un Chevrolet Corvette rojo, junto a sus amigos; de Herbie, un Volkswagen Beetle con conciencia propia capaz de conducirse solo; y de Trasnsformers, una de las obras más populares en la actualidad que cuenta en sus filas con diversos robots capaces de transformarse en sendos vehículos.

En el caso de James Bond, al mismo tiempo que se han ido cambiando los intérpretes del agente 007, también se han modificado y actualizado los modelos. Un Aston Martin DB5 en tono plateado, un Rolls-Royce Phantom III, un Alfa Romeo GTV6 Quadrifoglio, un Lotus Esprit S1 y un BMW 750iL blindado fueron algunos de los buques de combate que aparecieron en las diferentes emisiones.

En The Italian Job -un thriller de acción conocido en Latinoamérica como La estafa maestra- los protagonistas utilizan tres Mini Coopers, uno rojo, uno blanco y uno azul; para lograr escapar con millones de dólares en lingotes de oro de una mansión y así poder recuperar el dinero que habían robado previamente y, al mismo tiempo, vengarse de quien había asesinado a su amigo.

Rápidos y Furiosos es un caso algo especial, puesto que si bien en toda la saga (ya hay seis películas que pasaron por el cine y se espera la llegada de la séptima en pocos años) los autos cumplen un papel muy relevante; con el correr de las diferentes entregas han ido perdiendo protagonismo para dar mayor lugar a la trama en sí. De todas maneras, modelos como el Honda Civic, el Volkswagen Vento (Jetta), el Mitsubishi Evolution 5, el Dodge Challenger, el Mazda RX7, el Toyota Supra Turbo, el Mitsubishi Eclipse Spyder y el Dodge Charger, entre otros, son algunos de los autos que tuvieron vertiginosas apariciones.

Durante el largometraje 60 segundos, Nicolas Cage, en el personaje de Randall ‘Memphis’ Raines, debe robar 50 coches en 72 horas para lograr salvar la vida de su hermano. Algunos de los ejemplares de la lista son: un Bentley Arnage, un Cadillac Eldorado, un Chevrolet Corvette, un Ford Shelby Mustang GT500, un Volvo Turbo Wagon R, un Porsche 911, un Mercedes-Benz Clase S 600, un Jaguar XK8 Coupé, un Lamborghini LM002 y un Hummer H1, entre otros.

Más allá de los súper modelos, preparados para lograr un impactante rendimiento, también el cine sirvió para mostrar las futuras tendencias que aún no lograron romper con el mercado automotor. Por ejemplo, en Misión Imposible, Ghost Protocol (protocolo fantasma), protagonizada por Tom Cruise, rueda por las calles y el desierto de Dubai el Vision EfficientDynamics, un concept coupé híbrido de alto desempeño y pocas emisiones contaminantes que luego terminó convirtiendose en el BMW i8.

En los estrenos más recientes y en las películas que todavía figuran en cartelera, el universo automotriz continúa con su tendencia cinematográfica, ya que en Iron Man 3, aparece el Audi R8 e-tron; en Transformer 4 se suman el Bugatti Veyron Grand Sport Vitesse y el Corvette Stingray; Chevrolet otorgará poderes de velocidad a “Turbo” el nuevo personaje de DreamWorks Animation; y para Superman, “El Hombre de Acero”, el Grupo Chrysler proporcionó a Warner Bros varios modelos de camionetas clásicas y otros vehículos para los distintos personajes, la RAM 1500 es uno de ellos.

Todo esto indica que no siempre los actores son los únicos que se llevan todo el crédito y los elogios del público, dado que la intervención y el rol que cumplen los automóviles en muchas ocasiones es crucial y, por qué no, merecedora de un premio de La Academia.