Jaguar XE, a la caza del segmento D

Esta nueva berlina es el primer modelo en utilizar la flamante estructura modular creada por la compañía británica y también estrena la gama de motores Ingenium.

Novedades | conduciendo | 09/09/2014 | Compartir

Tras varios meses de ir conociendo al flamante modelo a través de sendos comunicados que adelantaban algún que otro dato de la tecnología o de la estructura que iba a ofrecer el nuevo vehículo, finalmente Jaguar Land Rover presentó al XE en un evento privado y plagado de celebrities en Londres.

¿Por qué tanto misterio y tanta expectativa por este sedán de categoría premium? Simple, porque es nada menos que el nuevo intento de la compañía británica por conquistar el segmento D, uno de los más competitivos a nivel mundial y que tiene como máximos referentes a los vehículos de las marcas alemanas (Audi A4, BMW Serie 3 y Mercedes-Benz Clase C). Tras el frustrado paso del X-Type -se dejó de producir en 2009- la firma inglesa vuelve al ruedo con este ejemplar que representa al escalón de acceso a la gama de berlinas Jaguar, la cual se completa con el XF y el XJ.

El primer diferencial con el antiguo X-Type es que el XE no se adapta a una plataforma ya utilizada por otros modelos (el X-Type usaba la misma que el viejo Ford Focus); sino que emplea una novedosa arquitectura modular creada por Jaguar que se creó al mismo tiempo que el modelo y que lo convierte en el único de su clase en contar con un monocasco de alto contenido en aluminio. Este material, creado bajo los máximos niveles de exigencia en seguridad, hace que se reduzcan tanto el peso como los consumos de combustible y la emisión de gases contaminantes.

Gracias a esta estructura, el XE tiene un tamaño de 4.67 metros de largo, 1.85 m. de ancho, 1.42 m. de alto y 2.84 m. de distancia entre ejes; cifras comunes en su rubro. Si bien su estética es propia y moderna, la realidad es que mantiene sendas terminaciones que remiten a los demás integrantes del portafolios de la marca; la parrilla delantera y la línea lateral ya se aprecian en el exterior del XF y los faros posteriores al encenderse imitan a los del F-Type. Al menos en la variante S, la única develada en fotografías hasta el momento, se destacan las amplias tomas de aire frontales, las rejillas de ventilación laterales con acabado cromado, el pequeño alerón trasero, las llantas de aleación que pueden llegar a ser de hasta 20 pulgadas, el reducido voladizo delantero, el estilizado perfil, la cintura elevada, las luces en forma de “J” y una caída del techo que emula a los coupé.

Por dentro se conjugan los detalles de aspecto clásico con diversas terminaciones actuales para recrear un amplio habitáculo de categoría premium; que también se destaca por disponer de una profunda consola central, la calidad de los materiales y la combinación de colores entre el tapizado y los paneles. El punto más resonante del interior es el sistema de infoentretenimiento InControl, que a partir de una pantalla táctil de 8 pulgadas le permite al conductor interactuar con el automóvil mediante Bluetooth, streaming de audio y conexión USB. Asimismo, el acceso a WiFi hace posible que varios dispositivos puedan conectarse a Internet.

En materia de seguridad, el Jaguar XE equipa el sistema All Surface Progress Control (ASPC), un programa que funciona como un control de crucero a baja velocidad (disponible entre los 3,6 km/h y los 30 km/h) y controla los frenos y la propulsión de manera óptima. También monta la tecnología HUD láser, que proyecta imágenes en color de alto contraste en el parabrisas que informan al conductor sobre la velocidad y proporcionan instrucciones de navegación. Otros elementos disponibles son el Control de Crucero Adaptativo, el sistema de Monitorización de Ángulo Muerto, el Sensor de Aproximación de Vehículos y Detector Anticolisión para la marcha atrás, y el Sistema de Asistencia al Aparcamiento en Línea y Batería.

Aunque el apartado mecánico haya quedado para el final, no es un tema de menor importancia. El abanico de opciones técnicas estará disponible con motores de aluminio Diésel Ingenium y de gasolina. La versión S, tope de gama, llevará bajó el capó el mismo impulsor que el F-Type, es decir, uno de gasolina V6 de 3.0L que genera 340 CV y 450 Nm de par y traslada su potencia a las ruedas traseras a través de una transmisión automática de ocho velocidades equipada con levas tras el volante. La aceleración de 0 a 100 km/h se da en 5,2 segundos y la velocidad máxima está limitada electrónicamente a los 250 km/h.

El primer Diesel en aparecer en el mercado será el 2.0 de cuatro cilindros, que ofrece 163 CV y 380 Nm y un consumo de 3,8 litros/100 km; con el correr del tiempo se sumarán versiones más potentes. En tanto, también habrá disponibles más adelante variantes que lleven un propulsor de gasolina de 2.0 turboalimentado e inyección directa que se diferenciarán por la cantidad de caballos de fuerza. Las transmisiones pueden ser manuales de seis marchas para los Ingenium y manuales o automáticas ZF de ocho velocidades para los de gasolina. En un principio todas las opciones serán con tracción trasera, pero luego se sumarán ejemplares con tracción integral.

Durante el próximo Salón de París se darán a conocer mayores novedades de esta berlina premium de Jaguar. Por el momento, sólo queda por indicar que el XE llegará a Europa el año próximo, mientras que a Norteamérica recién arribaría en 2016.

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